Sara sabía que un dia la muerte se las vería con ella, por eso se preparó tercamente durante toda la vida. Armó su voz de tonos tan únicos que cuando ella cantaba, los dioses miraban hacia abajo. Afiló su darga de amor y la dejó lista para cortar de un tajo la desmemoria. Nos llenó los bolsillos de canciones útiles para cualquier adversidad. Y sobre todo fue bandera cuando había que ser bandera.
Dicen que cuando la muerte la vino a buscar La gorda la miró con lástima, sonrió y se fue con ella. La muerte se llevaba a un fantasma, Sara se quedaba entre nosotros.

Sara solía cantar esta tonada, creo que es de Frank Delgado: "muerte perversa, estado de coma, con mi inexperiencia te jodí cabrona"
fotos:
Segunda Cita y
Cubadebate
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