Cuentan que Ignacio Agramonte, escogió a solo 35 jinetes. con ellos salió de Consuegra esa mañana dispuesto a traer de vuelta al compañero que había sido prisionero. Los soldados colonialistas se detuvieron un moemento en la aguada y entonces el clarín mambí soltó la viento la orden de combate.
Fue una operación relámpago, los españoles apenas pudieron reaccionar y en poco tiempo, estaban dispersos y derrotados. El Brigadier Sanguily fue rescatado
Era un amanecer insurrecto, fuimos todos convocados a una nueva carga, primero porque cinco hermanos aun necesitan ser rescatados. Porque blandiendo el patriotismo y la laboriosidad debemos liberar nuestro suelo de la desidia y la ineficiencia. Fuimos al lugar de la hazaña, 140 años después, para saber desde donde nos vienen los genes de la victoria.
Niños que se anudan al cuello la pañoleta del futuro, campesinos de manos fértiles, obreros con olor a taller, intelectuales y artistas que saben las rimas del campo y los vericuetos de la historia, militares nietos de guerreros que no conocieron la derrota ni perdonaban la traición. Ellos componían la tropa que esta mañana, ellos en el lugar de la hazaña dijeron a la patria que tendrá "del Camagüey lo mejor y con todo empuje"
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